
Él estaba enamorado de la encargada del zoológico. Ella siempre estaba cubierta de bosta de diferentes animales, pero así y todo parecía una modelo. Él inventaba cualquier excusa para ir al zoológico, sólo para verla. Ella lo ignoraba y no quería saber nada con él.
Un día se disfrazó de escolar, y se metió en un grupo de niños de la Escuela Nº 23 de la localidad de Castillo. Muy ingenuo pensó que no lo iban a descubrir, pero su altura de un metro ochenta lo delató. Ella le pidió a los de seguridad que lo sacaran, y que no lo dejaran entrar nunca más.
Él no se dio por vencido, y volvió a la semana. Esta vez se disfrazó de manisero, se conformaba sólo con verla a lo lejos, pero no se acercaba a ella por miedo a ser descubierto. A él le excitaba ver como les daba de comer a las fieras. Soñaba con transformarse en uno de esos bichos, para estar cerca suyo.
Llegó el día de su cumpleaños y el momento de pedir sus tres deseos, él pidió:
1 - Sacar la Lotería
2 - Que se le cure la uña encarnada del dedo gordo del pié, que lo aquejaba hace más de 2 meses.
3 - Transformarse en algún animal, y así poder estar más cerca de su amada, la encargada del zoológico.
Obviamente luego de pedir su tercer deseo sonrió, eso era imposible; sólo lo pensó como un chiste ya que no tenía más deseos por cumplir. Sopló las velas, tomó una copa de champagne y siguió con la fiesta.
Al otro día se levantó temprano como siempre, pero con una pequeña diferencia, no podía levantar su cabeza de la cama, ya que ésta había crecido enormemente y pesaba muchísimo. Con un gran esfuerzo se levantó y se dirigió al baño. Cuando se miró al espejo no lo podía creer. Su cabeza era mas grande, larga y verde que de costumbre. Sus dientes más grandes y filosos. Su deseo se había cumplido, pero sólo parcialmente… Se había transformado en un animal, pero sólo del cuello para arriba. Tenía cuerpo de humano, pero cabeza de cocodrilo.
No sabía si ponerse contento porque se le había cumplido su deseo, u horrorizarse por haberse convertido en un monstruo. Obviamente, con esa deformidad, se tenía que olvidar de su sueño de enamorar a la encargada del zoológico.
Por lo menos se había cumplido su segundo deseo, y su uña encarnada ya no existía. Nunca sacó la lotería, pero su economía nunca fue mejor a partir de su transformación. Desde ese momento se convirtió en el hombre "Cabeza de Cocodrilo".
Al principio le pagaban para ir a todos los programas de la TV y le hicieron cientos de estudios científicos en todas partes del mundo. Pero con lo que se hizo más famoso fue con el tema que le compuso el “Fata” Delgado.
Hoy es el hombre con cabeza de cocodrilo que aparece cada vez que Los Fatales cantan “Bicho Bicho”, y es conocido en toda partes del mundo. De esta manera hizo muchísimo dinero y consiguió una gran cantidad de mujeres, más hermosas que aquella encargada del zoológico, a la cual ya había logrado olvidar...
Él nunca había sido tan feliz...
FIN

Muy bueno el blog loco, seguí así!
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